Quinta Sesión

Martes 20 de Febrero de 2024. Clase de Investigación Social, Universidad de La Sabana. Quinta sesión: El estudio de lo que transforma y el estudio aventurero sin norte. Con hora y media de sueño y un café oscuro, estaba más que lista para la clase. Me había levantado más temprano de lo normal para salir de casa con mi mamá, su trabajo es en Bogotá y puede dejarme en la universidad de camino. La decisión de ir con ella implicaba una hora menos de sueño, pero la impuntualidad de los wheels y el atestamiento de los buses estaban haciendo de mi llegada a clase los martes toda una travesía. Llegué a la universidad a las 6:30 a. m. y me senté en un espacio de estudio junto al salón de clases para revisar una vez más mi presentación. Tengo la costumbre de escribir múltiples veces, como si se tratara de un guión, lo que quiero decir al exponer; leo en mi mente varias veces y luego lo hago en voz alta. Escribo, reescribo y aclaro mi garganta. Si hay algo que disfruto y me hace temblar de miedo a la vez, es hablar en público. Me fluyen las palabras y me emociona apropiar un tema para pensar en una forma llamativa de presentarlo, ser moderadora en charlas de mi iglesia ha despertado en mí esa pasión, pero sigo trabajando en darle fuerza a mi voz. Afortunadamente, todo salió más o menos como lo planeaba. Lorena y yo resolvimos el control de lectura y tuvimos pocos errores, luego, el profesor llevó la conversación hacia la película de Avatar para discutir juntos las preguntas que debíamos resolver en nuestra bitácora anterior. Estuvimos de acuerdo en que la película era una evidente experiencia etnográfica. El profe nos contó que, para la realización de la película, había sido necesario contar con personas encargadas de realizar estudios de poblaciones aborígenes a fin de poder tomar características de las mismas y hacerlas parte del pueblo Na’vi, además, Pandora es una recreación de paisajes reales con su propia física y leyes naturales. No conocía las investigación detrás de la película, pero, como me suele suceder con los mundos de fantasía, se despertó en mí una intriga por conocer más la historia detrás de la creación del universo de Avatar. En mi curiosidad, terminé descubriendo que la inspiración de James Cameron para ésta primera película surgió en el 2010 tras un viaje a Brasil en el que participó en la protesta contra la presa hidroeléctrica de Belo Monte en Amazonas con los Sioux Lakota. Me resultó inspirador leer sobre la experiencia del director. Uno de mis deseos interiorizados es llegar a dirigir un audiovisual y, como lo mencioné en mi primera bitácora, el acto de “leer al otro” y procurar hacerlo bien para poder representar su realidad y fomentar la empatía, es otro de mis sueños, así que me pareció un ejemplo a seguir. Sin embargo, me sorprendió encontrar esta información en un artículo que hablaba, principalmente, del llamado que pretendía hacer una líder indígena para boicotear la película de Avatar 2: El Camino del Agua. La copresidenta de la organización “Indigenous Pride”, Yuè Begay, denunciaba, en una publicación de Twitter, lo que ella denominó “blue face”, un supuesto acto de apropiación cultural que satisfacía el complejo del hombre blanco como el salvador en la película, pues, para ella, los actores blancos distorsionaban las características y la cultura de los pueblos indígenas nativos americanos. Ver esta situación me habló mucho del mundo al que tendré que enfrentarme si pienso sumergirme en la creación de productos audiovisuales. Hoy en día es muy difícil mantener a todo el mundo contento, y hasta la más rigurosa investigación puede ser políticamente incorrecta. Cabe evaluar los motivos de la afirmación de la mujer, pues, habla como miembro de un grupo indígena. Sin embargo, también cabe revisar qué tanto representa realmente la opinión colectiva de estos grupos sociales, pues dudo que su iniciativa haya surgido de un pensamiento común. Personalmente, la posición de la mujer me resulta un poco desconsiderada con la industria del cine y el equipo tras la película, pues la activista se esfuerza por distorsionar las intenciones reales del producto audiovisual, ignorar por completo su tema, y sostenerse de una pequeña oportunidad de queja, ignorando, además, que los personajes deben corresponder a los de la primera película y que no todos los actores son precisamente “blancos”. A continuación, hablamos del relativismo cultural y de cómo se manifestaba en la película, mencioné el momento en el que Jake empieza a descubrir que la cultura de los Na’vi es igual de válida a la suya, al punto de incluso sobrepasar esa consideración y preferir la cultura Na’vi por sobre la suya y transferir su consciencia al Avatar que utiliza en Pandora. El profesor mencionó, respecto a mi anotación, el caso de un hombre que se sumergió tanto en su estudio de género, que terminó siendo travesti “pueden suceder ese tipo de cosas”, sugirió. Respecto al etnocentrismo, hablamos un poco acerca del desprecio que se hacía múltiples veces hacia los Na’vi en la película. Mencioné lo que descubrí en mi bitácora anterior respecto al xenocentrismo y el profe añadió los tipos de etnocentrismo que existen. Además, nos dio a conocer la historia de una comunidad indígena en la que un grupo de personas externas decidieron construir un acueducto para ayudar a la comunidad, pero terminaron por dañar la cultura de las mujeres indígenas, quienes antes se desestresaban en sus recorridos por el agua, pero ahora vivían más tensionadas con llegada del acueducto. Hablamos de la ética al hacer una etnografía, de la similitud de la película con la época de la colonia y por último de la actitud que deberíamos tener como estudiantes al hacer una labor etnográfica. La conclusión de este último tema fue que debemos tener suficiente capacidad de asombro, curiosidad y empatía para poder sumergirnos en la cultura ajena. El profesor hizo un par de advertencias respecto al lugar que fuesemos a escoger para nuestra etnografía, pues tampoco se trataba de arriesgar nuestras vidas, como fue el caso de un chico con delirios de Toretto, quien tomó prestada la camioneta de su mamá para participar en piques en su “observación participante” y terminó capturado por la policía. Otro estudiante decidió apostar en peleas de gallos y casi termina muerto en una finca en Subachoque. En resúmen, hay que forzar un poco el sentido de supervivencia, por más interesante que suene la exploración de un lugar. Leímos, enconces, la etnografía de una estudiante que fue con su amigo al motel “La Piscina”. Su experiencia en ese lugar me resultó tan cruda como fascinante, es un lugar al que me hubiese costado ir, definitivamente, pero leer acerca del tipo de personas tan adineradas que llegan a ese lugar y la clase de servicios que se ofrecen me dejó pensativa. Me habló un poco de los excesos de las personas poderosas y de la cosificación del cuerpo de la mujer. Conocer la historia de Camila me causó una especie de compasión y desánimo, la forma en la que hablaba de la prostitución como lo único que le había permitido darse la vida que tiene ahora, sumada a la descripción que hizo de su frecuencia laboral, hizo a mi corazón retorcerse. Pensar en cuánto más soportará su cuerpo el trato tan severo, hasta cuándo podrá Camila ocultar de su familia la realidad que enfrenta, y qué tanta esperanza tiene la joven en hallar un trato digno de parte de una pareja, me consumió un poco la energía, pero me motivó ver el rol comprensivo de los estudiantes y su forma de apoyarla. Ahora bien, me llevé una gran desilusión al saber que cortaron todo contacto con ella después. Lo ví como si hubiesen hecho lo mismo que todas aquellas personas que solicitan sus servicios: Utilizarla únicamente en el momento en que ella satisface sus necesidades y luego cortar todo contacto con ella. Me llevé entonces una anotación mental para el momento de realizar mi etnografía, y fue que, si llego a conocer personas a las que puedo brindar apoyo, así sea emocional, lo haré durante y después de mi investigación, con la mirada abierta a la posibilidad de conocer nuevas conexiones. Una vez terminamos la lectura de la etnografía, Lorena y yo pasamos al frente para realizar nuestra exposición de la Fenomenología. Introduje el concepto como uno de los múltiples diseños del proceso de investigación cualitativa, aclarando que cada contexto estudiado tiene sus particularidades, y por eso hay varios métodos de análisis. Luego, les pregunté a mis compañeros a qué les sonaba la “fenomenología”, para posteriormente hablar de la palabra fenómeno, no como algo extraño, como la utilizan en series infantiles, sino como un suceso o evento. Así, pude aclarar que los estudios fenomenológicos exploran, describen y comprenden las experiencias de las personas con respecto a un fenómeno, es decir un suceso, hecho o acontecimiento. Hablé del matemático alemán Edmund Husserl y de cómo dio forma a la primera semilla del concepto de fenomenología desde la filosofía, leí una de sus frases y describí el ejemplo un piano que solo adquiere su calidad de piano al ser experimentado como tal, tocándolo. Así, introdujimos la fenomenología en su aplicación actual para investigaciones sociales como una forma de entender las experiencias de las personas sobre un fenómeno o múltiples perspectivas de éste, a fin de conocer al objeto de estudio, que son los individuos que han compartido la experiencia o fenómeno. Para explicar a profundidad cómo se realiza una investigación fenomenológica y para aclarar en qué consiste, hicimos un ejercicio en el que les preguntamos si habían estado enamorados alguna vez y explicamos cada paso con el grupo social de personas que han experimentado el enamoramiento. Les pedimos plantear preguntas, hacer entrevistas y describir las respuestas, luego, hablamos acerca de la unidad de estudio, que en este caso enfocamos hacia los cambios emocionales en las personas que experimentan el fenómeno, y les puse la canción “Cuando me Enamoro” para hacerles ver que, en productos de la industria cultural, hay mucha información útil para análisis fenomenológicos. Explicamos luego el proceso de categorización y análisis y hablamos de la diferencia entre los estudios empíricos y hermenéuticos y finalmente cerramos (un poco de afán) la presentación con ventajas y desventajas de este tipo de estudios. Luego, mis compañeras expusieron acerca de la Teoría Fundamentada. Para este punto de la clase, mi mente estaba ya bastante cansada y no creo haber podido entender bien su presentación, sin embargo, las pocas notas que alcancé a tomar junto con la explicación del profesor, fueron útiles para comprender el concepto. Entendí la teoría fundamentada como un método que surge sin hipótesis, sino que parte de la obtención de datos para sacar a partir de ellos conclusiones que pueden llegar a variar a lo largo de la investigación. Para responder en este punto a las reflexiones planteadas por mi profesor, me gustaría retomar el ejemplo que planteamos con Lorena del enamoramiento. Si hay una forma ideal de comprender una experiencia humana que parece tan variada y abstracta, es a través de un estudio fenomenológico. El obtener datos de las diversas perspectivas y formas de experimentar el suceso permite al investigador empezar a reconocer patrones que hacen del fenómeno algo más comprensible a pesar de la diversidad de sensaciones y experiencias que se pueden llegar a reunir en torno al mismo. Utilizar este método de análisis puede ser supremamente útil para conocer la esencia de un suceso y las características de quienes lo experimentaron si lo que queremos como investigadores es analizar poblaciones con eventos históricos o situaciones en común. Describiría la fenomenología como un método en el cuál es posible realizar la investigación social de un grupo teniendo en cuenta al máximo la subjetividad a partir de las experiencias. Si hay un método que sea particularmente subjetivo, es este, pues se enfoca excesivamente en la descripción de los individuos de sus sensaciones y perspectivas. Esto es, considero, tanto lo más relevante como lo más desafiante de la fenomenología, pues si bien la subjetividad le brinda un alcance amplísimo, también exige de un arduo trabajo de recolección de datos y ante todo categorización adecuada de los mismos. Para llegar a una conclusión a partir de tanta información subjetiva, es necesario revisar con detenimiento la respuesta de cada individuo y luego ponerse en una posición que permita contemplar con claridad los lazos que las unen. Considero que en situaciones en las que el lazo que une al grupo social que se quiere investigar es una experiencia o acontecimiento, es particularmente útil realizar un análisis fenomenológico. Por ejemplo, si se trata de una catástrofe natural, de una condición de salud, o de un suceso traumático o particularmente gratificante. En general, si hay de por medio cambios que ocurrieron en la vida de las personas y transformaron de una forma u otra su carácter y su forma de asumir la vida, la aplicación de un estudio fenomenológico me resulta más que ideal. Hacer este estudio es para mí, de cierto modo, similar a lo que sucede en la película “Intensamente” de Pixar. Riley, la protagonista, experimenta los acontecimientos característicos de la preadolescencia mientras el público (que en este contexto sería el investigador) se sumerge por completo en su perspectiva de los hechos, sin embargo, también hay una escena en la que es posible contemplar el punto de vista de las personas cercanas a Riley, pero en torno a otros sucesos que los unen, como es el caso de la discusión en la cena familiar. Cada individuo siente y piensa cosas distintas en los eventos, pero reúnen ciertas sensaciones o ideas en común, y eso es lo que es posible descubrir con la fenomenología. Diría, por lo tanto, que la principal diferencia entre la fenomenología y la teoría fundamentada es su intención inicial. Mientras que la fenomenología tiene un clarísimo punto de partida; el propósito de comprender la experiencia esencial de las personas en torno a un fenómeno, la teoría fundamentada disfruta de la libertad que le proporciona el no tener un norte; se desvía por las vertientes y navega sin rumbo fijo hasta hallar tierra firme en la cual reposar. Eso en cuanto a sus objetivos de investigación, en cuanto a su enfoque metodológico, la fenomenología se da la oportunidad de sumergirse más en el pensamiento de las personas, pues no tiene nada que la distraiga de su objetivo, mientras que, por otro lado, la teoría fundamentada sacrifica la oportunidad de conocer a profundidad las experiencias del grupo social investigado a fin de poder dar paso a otros aspectos, como las prácticas e interacciones sociales, que permitan ampliar y flexibilizar la investigación. Concluyendo, me gustaría añadir que, académicamente, este mundo de la investigación social es casi completamente nuevo para mí y estoy descubriendo con satisfacción y expectativa lo que me depara. Sin embargo, al descubrir lo que implican este tipo de estudios, he podido ver que, personalmente, he hecho estudios de carácter fenomenológico sin saberlo. Durante la pandemia, tuve una crisis de fe que despertó en mí un deseo por conocer a profundidad al Dios del que tanto escuché hablar y con el que creía tener, para ese momento, una relación de la que estaba dudando. Me sumergí entonces en la investigación de esa experiencia “¿Cómo conociste a Dios?” o “¿Cómo decidiste tener una relación con él?” fue mi pregunta principal. Ese fenómeno, acontecimiento o experiencia de encontrarse con algo que parecía marcar y transformar la vida de tantas personas, pero que se veía tan intangible y abstracto, me cautivó por completo. A lo largo de varios años, y teniendo de por medio, también, mi propia experiencia estableciendo esa relación estrecha con mi creador, reuní una serie de respuestas a mi pregunta y descubrí que, aunque cada persona había experimentado una sensación, tanto emocional como física distinta, todos parecían haber encontrado algo que dio propósito a su existencia y aumentó su deseo por demostrar amor a otros. Muchos habían experimentado situaciones difíciles, y los vacíos emocionales resultantes parecían haber sido suplidos, y ese fue el factor común que me ha llevado a desear conocer esta experiencia cada vez más. Llegué a la conclusión de que sí es posible obtener la esencia de una experiencia, y es esa esencia la que define al grupo social que experimenta el fenómeno, pues los individuos son moldeados de cierta forma por algo en particular del acontecimiento y es precisamente ese algo lo que los reúne. Referencias Cameron, J. (2022, December 23). 'Avatar 2' | Indígenas americanos acusan de apropiación cultural y llaman a boicotear la película. Aristegui Noticias. Retrieved February 27, 2024, from https://aristeguinoticias.com/2312/kiosko/avatar-2-indigenas-americanos-acusan-de-apropiacion-cultural-y-llaman-a-boicotear-la-pelicula/

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