Sexta Sesión
Martes 27 de Febrero de 2024.
Clase de Investigación Social, Universidad de La Sabana.
Sexta sesión: Gestando nuevos sueños de transformación social.
Entré al salón de clases a las 6.50 a. m., desmotivada pero temprano. El lunes había dejado de ser, por esa semana, mi día favorito. Los últimos días, en realidad, habían sido difíciles, la natural carga académica de la semana de parciales coincidió con la dolorosa distancia que ocasioné con la decisión de caminar más despacio en mi relación sentimental. Salí un momento para llenar mi botella de agua, ya afuera, cerré mis ojos y exhalé una pequeña oración para entregar mis cargas. Con un poco más de ánimo, entré de nuevo al salón, llegó mi amiga, y, tras el llamado a lista, leímos las bitácoras de dos compañeras. Ambas chicas mencionaron que la exposición que presenté con Lorena les había resultado útil y práctica por el ejemplo y la dinámica que aplicamos en torno al fenómeno del enamoramiento, escuchar eso me llenó de satisfacción.
Al finalizar la lectura, el profesor nos dio un consejo importante para la redacción de textos académicos. Mi compañera había añadido una imágen en su bitácora para referirse al libro del que extrajo una cita, sin embargo, se había limitado a agregarla junto al texto, sin más, de modo que el profe vio necesario explicarnos la importancia de incluir siempre un pie de foto junto a la imagen con la descripción de la misma y de hacer, en el texto, una referencia literal ella como “ver figura X”.
A continuación, el profesor retomó la frase que había asociado a la fenomenología “cada quien cuenta la fiesta según le fue” para relacionarla con una nueva afirmación: “No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos”. La frase de Jiddu Krishnamurti hace evidente la percepción selectiva y los sesgos que todo individuo tiene a la hora de comprender la realidad. Descubrí luego que, tan inevitables como cómodos, estos sesgos pueden llegar a ser un obstáculo para los investigadores al momento de empatizar con la comunidad objeto de estudio. En el campo de la psicología, se han identificado más de 50 tipos de sesgos cognitivos que todos podemos llegar a tener. De los cuatro que leí descritos por Silvia Brenes en LinkedIn (1), el que más me llamó la atención, debido a su relación directa con la necesidad de realizar una investigación social, fue el sesgo de visibilidad, según el cual “lo que veo es lo que es” y por lo tanto me limito a contemplar a la distancia y sacar conclusiones sin explorar más acerca de la situación o la persona. “Qué peligrosas son las imágenes” pensé, tanto literales como mentales, las imágenes que decidimos plasmar en nuestra mente y mantener intactas, hacen que nuestra curiosidad se apague y nuestro interés genuino desaparezca ante la comunidad explorada.
Los sesgos parecen tener, de este modo, el poder de despojarnos de nuestra capacidad para convertirnos en seres sentipensantes. El concepto de Orlando Fals Borda se refiere a aquellos con la habilidad para “combinar el corazón con la cabeza” a fin de pensar sintiendo y/o, como el término sugiere, sentir pensando. Como lo describe la pieza audiovisual de Canal 22, “Orlando Fals Borda: La verdad sentipensante” (2), esta da al investigador el poder para desarrollar un saber empático que, al actuar, aprende, y al aprender, actúa. Sin embargo, veo que los sesgos tienden a bloquear nuestra capacidad para sentir, pues nuestro razonamiento se aferra a lo que consideramos como verdad y nos impide percibir la realidad empáticamente, nos aleja de comprender, tanto el sentir propio, como el del grupo social con el que estamos interactuando y, por lo tanto, nos aleja de construir un análisis completo. De allí la importancia de lo que el profesor nos daría a conocer a continuación como el Epojé o reducción fenomenológica, un concepto de la filosofía griega que promueve el despojo de toda concepción previa a fin de conocer la realidad sin prejuicios. Qué difícil…Imposible, me atrevería a decir. Pero más vale intentarlo para aprender mejor y huir de los etnocentrismos.
Para ahondar en la forma en la que concebimos la realidad y en cómo dicha concepción puede resultar perjudicial por los sesgos que implica, el profesor nos pidió investigar acerca de la ley de los cuatro espejos del psicoanalista Jacques Lacan (3). “Lo que al otro le molesta de mí, si me afecta, está dentro de mí” fue la primera ley que leyó mi compañera, “cuando Juan habla mal de Pedro, sé más de Juan que de Pedro”, respondió el profesor. Esta primera ley es la que más relaciono con la proyección psicológica o ley del espejo que explica el canal Aprendamos Psicología (4); ese mecanismo de defensa que tiende a utilizar una persona para sentirse mejor consigo misma al atribuir imperfecciones a otras personas e ignorar los propios defectos, de modo que, cuando otros cometen errores, es completamente su responsabilidad, pero cuando quien tiende a proyectar se equivoca, dicha persona atribuye la culpabilidad a otros o a las situaciones, pero nunca a sí mismo. Así, quien proyecta, evade sus propios defectos y los ve en otros en lugar de reconocerlos en él. Alguna vez había escuchado, en un reel de instagram, algo similar, que si algo me molesta mucho en otros es porque está en mí. Dudé de esa afirmación en su momento por la fuente, sin embargo, ahora me he puesto a reflexionar cuántas veces he huído de mi responsabilidad atribuyendo la culpa de mis desventuras a las situaciones, como si no tuviera control sobre mis descuidos. “Wow” Pensé escribiendo esto, debo empezar a reconocer mi culpa.
“Lo que al otro le molesta de mí, si me afecta, está dentro de mí”, es la segunda ley, una invitación a recibir la crítica constructiva. No todo lo que me dicen es una proyección del otro, hay muchas cosas que debo trabajar. En cuanto a esta ley, mi filtro tiende a ser el tipo de persona a la que le molesta algo de mí, si se trata de alguien que sé que busca lo mejor para mí, es más fácil reconocer que realmente debo prestar atención a ese defecto, sin embargo, si la crítica proviene de alguien cuya conducta me resulta repulsiva, o de una persona que siente apatía hacia mí sin conocerme, prefiero no sobre pensar demasiado. Aunque poco puedo decir de cómo reaccionaría, pues solo me ha pasado una vez que alguien ha dicho cosas negativas de mí y no he recibido dicha crítica, mi cabeza siempre me obliga a pensar una y otra vez en lo que otros dicen de mí. Ésta necesidad de trabajar en la impresión que doy se relaciona mucho con la siguiente ley: “Lo que me gusta del otro, también está dentro de mí”, qué bonito que así pudiera ser, pues, aunque dudo un poco más de ésta, siempre he pensado que debo imitar o aprender de aquello que encuentro positivo en otros, entonces esta frase me inspira como una meta. Para finalizar, el cuarto espejo de esta ley afirma que “Lo que al otro le molesta de mí, si no me afecta, está dentro de él”, veo esta última ley como una especie de propuesta contraria a la que se plantea en la primera frase, pues se refiere a la forma en la que el otro se proyecta en mí, de modo que la invitación es a pasar por alto las afirmaciones que otros hacen sin fundamento.
La cantidad de agua que había tomado ya para este momento de la clase había sido excesiva, así que mi cuerpo me obligó a salir del salón para atender la urgencia de mi vejiga. Al volver, nos estábamos preparando para leer las salidas de campo de dos estudiantes, en realidad, se trataba de una misma salida de campo descrita desde la perspectiva de cada uno de los dos investigadores. Se trataba de una visita a prostíbulos del sur de Bogotá. Primero, leímos la salida de campo registrada desde el punto de vista del chico, su descripción era más bien poco detallada, habló acerca del trayecto hacia el lugar y de su incomodidad en el transmilenio, mencionó también una escena “tipo rápidos y furiosos” y describió, al interior del lugar, la presión social de consumir alcohol. Encontró a las mujeres del lugar muy seguras de sí mismas, en sus propias palabras, “sabían lo que tenían”. Sin embargo, el jóven aseguró que no tenía intenciones de hablar con ninguna de ellas para la investigación, pues “sabía que todas decían siempre lo mismo” y “todas mienten”, respecto a su situación económica y a la razón por la que trabajan en la prostitución. El relato del chico me dejó un par de conclusiones respecto a su situación económica privilegiada, su tendencia a frecuentar esos lugares, y su percepción aparentemente simplista de la vida, ahora bien, puedo estar equivocándome, pero mi impresión de este primer estudiante no fue en lo absoluto positiva.
Tan pronto terminamos la primera lectura, el profesor pidió a tres compañeras el favor de leer en voz alta la salida de campo descrita por la joven que compartió la experiencia. Pude notar que, mientras el chico permanecía en la superficie literal de la experiencia, la chica hacía, no sólo una descripción más detallada, sino un análisis complejo del entorno y las personas que la rodeaban. Empezó contando la incomodidad que le causaba estar en este nuevo contexto rodeada de miradas masculinas, su posición como señorita ante tantos hombres deseosos de satisfacer su apetito sexual en aquel lugar, la ponía al extremo de la situación que experimentamos las mujeres con el acoso en un lugar como Colombia. Respecto a la “escena de rápidos y furiosos” que mencionó el chico, la jóven explicó que se trataba de piques ilegales que se estaban realizando en la zona, con su aclaración, entendí mejor la situación a la que el primero se refería. Ella dio a conocer la forma en la que eligieron el lugar y el plan que tuvieron que pagar para estar allí, me pareció entender que el chico bebió bastante, y me hace sentido pensar en que, tal vez, esa fue la razón por la que pasó por alto tantos detalles en su descripción. El plan incluía ver mujeres semidesnudas bailando y ser parte de una especie de show, la chica logró identificar dos tipos de hombres en el lugar; “los que prefieren ver, y los que prefieren tocar”. Para finalizar su experiencia en el lugar, los jóvenes pagaron un “show privado” que terminó siendo exclusivamente para la chica y consistió en el cercano baile erótico de una mujer en medio del salón lleno de hombres. La situación puso a la estudiante sumamente incómoda, no solo por el baile, sino también por las miradas de los hombres a su alrededor, mas no tuvo más opción que soportar el temporal desagrado. Ignorando la sensación del momento, la joven pudo notar rasgos característicos de las prostitutas, muchas de ellas, principalmente las jóvenes, llevaban en su piel tatuajes referentes a su relación familiar, mientras que las más adultas no los tenían, los accesorios, la ropa y las cremas las complementaban perfectamente y su comportamiento era especialmente femenino. A lo largo de su descripción, la chica hizo varias reflexiones de su experiencia, de modo que, en contraste con la imágen con la que quedé del chico, esta chica acababa de darme a conocer su capacidad para ver. empatizar, percibir, explorar cuidadosamente y, en definitiva, pensar sintiendo.
Tras el impresionante relato, dos de mis compañeras pasaron al frente para darnos a conocer el último tipo de investigación social: La Investigación Acción Participativa o IAP. Este concepto viene de la psicología social comunitaria y busca identificar problemas y hayar soluciones, tiene el compromiso de cambio social y se fundamenta en la idea de que el cambio “va de adentro hacia afuera”. No es una investigación extractiva, su propósito no es simplemente obtener información, sino que se trata de una investigación constructiva que se realiza con la intención de transformar comunidades. Promueve, entre el investigador y su objeto de estudio, una relación horizontal de sujeto a sujeto y ve a los miembros de la comunidad como sujetos activos que contribuyen a la transformación de su propia realidad, de modo que implica un procedimiento reflexivo y sistemático. Dentro su ejecución, este tipo de investigación cuenta con varios niveles de participación: En el primer nivel, el contractual, los miembros de la comunidad contribuyen al propósito como si se tratase de un contrato, siguiendo las instrucciones de un solo actor social que tiene poder sobre la mayoría de decisiones tomadas en el proceso de investigación. Luego, se encuentra el nivel de la participación consultiva, en el cual, sigue siendo una persona la que toma las decisiones pero se preocupa por conocer lo que los demás miembros de la comunidad piensan, y finalmente, en el nivel de la participación colaborativa, se busca construir entre todos.
Adicionalmente, en la IAP, existen múltiples roles: El del Investigador local, quien sabe del problema de la comunidad, comparte sus conocimientos y ayuda a hallar una solución; el rol de la comunidad u organización y finalmente el de los facilitadores, quienes no están inmersos en el medio pero ayudan a la consecución de los objetivos. A lo largo del proceso de la IAP, existen múltiples fases de la investigación, entre las cuales se distinguen la observación participante, es decir la inmersión en la comunidad y su realidad; y la investigación participativa en la cual se diseña la metodología de la investigación. Las etapas de la investigación tienden a ser muy flexibles y su propósito principal es identificar el problema de la comunidad, establecer metas, elegir un diseño de investigación y realizar la planificación de actividades. A esto se suma el hecho de que, si llega a ser necesario, las medidas deben ser adaptables a las situaciones que se presenten. Finalmente, mis compañeras hablaron un poco acerca de quienes describí anteriormente como seres sentipensantes y nos dieron a conocer las ventajas y desventajas de realizar una Investigación de tipo Acción Participativa. Lo mejor de ésta es la forma en la que facilita la democracia y la articulación social, sin embargo exige un periodo extenso de tiempo de acción y reflexión.
“Lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta”, dijo mi profesor para describir, en palabras familiares, la esencia de la IAP; la comunidad debe participar activamente en la construcción de soluciones en su entorno, pues, de otro modo, no logrará apreciar lo suficiente el trabajo realizado. Esto lo ejemplificó a través del video de una investigación de acción participativa en la que los miembros de la comunidad pintaron las paredes de las casas y adornaron su pueblo, dichos cambios han perdurado en el lugar debido al valor que se le dio al esfuerzo de la población. Qué bonito me resulta este último método de investigación, pues coincido con la frase con la que concluyó mi profe, “hay que dejar un legado, no solo usar a las personas para la investigación”, y últimamente, con mi nuevo trabajo en el Living Lab de la universidad, se ha despertado dentro de mí un deseo por conocer la realidad de las comunidades y buscar soluciones dentro de ellas. Así, la clase terminó por gestar nuevos sueños en mi interior.
“No existe diálogo si no hay humildad, tampoco si no existe una fuerte e inquebrantable fe en los seres humanos” Con esta frase, llegué a la conclusión de que, para lograr siquiera acercarme a esos nuevos sueños que se están engendrando en mí, debo primero desarrollar mi capacidad empática y mi humildad, mi habilidad comunicativa y mi fe en los demás. La frase la escogí luego de que el profesor nos pidió, terminando la clase, que buscaramos frases de Paulo Freire, un educador cuya filosofía de aprendizaje basada en la relación bidireccional entre profesor y estudiante me llamó mucho la atención, principalmente por el hecho de que algún día quiero llegar a ser profesora y combatir la educación bancaria con la que fui formada en mi colegio y gracias a la cual llegué a estrellarme un poco al ingresar a la universidad. Tengo la certeza de que una educación que implique la “fe en los seres humanos”, que en este caso se hace particular hacia los estudiantes, es ferozmente poderosa para la transformación social, pues todo comienza desde un cambio en la mentalidad y en la cultura, y dotar a las personas de herramientas para cambiar su entorno es el primer paso para transformar realidades.
Referencias
Brenes, S. (2020, Julio 12). "No vemos las cosas como son, sino como somos". LinkedIn. Retrieved Marzo 1, 2024, from https://www.linkedin.com/pulse/vemos-las-cosas-como-son-sino-somos-silvia-brenes/?originalSubdomain=es
Canal22. (2017, Junio 11). Orlando Fals Borda: la verdad sentipensante. YouTube. Retrieved Marzo 1, 2024, from https://www.youtube.com/watch?v=ObBk5lxYSok&t=2s
Los 4 principios de la Ley del espejo. (2023, April 28). Gabinet Psicològic Mataró. Retrieved March 1, 2024, from https://gabinetpsicologicmataro.com/ley-del-espejo/
What is Psychological Projection? Mirror Law 🪞. (2022, January 14). YouTube. Retrieved March 1, 2024, from https://www.youtube.com/watch?v=Ntt8ArmFaDw
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