Tercera Sesión

Martes 6 de Febrero de 2024. Clase de Investigación Social, Universidad de La Sabana. Tercera sesión: Lo cuali, lo cuanti, y una nueva reflexión para la vida. Era la semana de mi cumpleaños y acababa de tener el mejor lunes de mi vida; una clase tranquila y la compañía de mis amigos en la mañana, un almuerzo en la casa de mi mejor amiga al medio día y una divertida cita en la tarde habían preparado el terreno para que, al día siguiente, amaneciera con los ánimos renovados. Sin embargo, por más feliz que pudiera estar, el cansancio me había superado. Salí de mi casa a las 6:40 de la mañana y corrí hasta el carro de la chica que iba a ser mi Wheels. Mientras corría, noté que acababa de dejar mi cartera en el apartamento, pero ya era muy tarde como para devolverme y no quería perder mi transporte. Llegué hasta el vehículo, saludé a la conductora y comenzamos nuestra ruta, revisé mi maleta una vez más con la esperanza de encontrar mágicamente algo de efectivo, pero mi búsqueda fue en vano. Abrí entonces la aplicación de Nequi en mi celular para darme cuenta de que tenía tan solo dos mil pesos disponibles, y los conductores de Wheels suelen cobrar cuatro mil pesos desde mi casa a la universidad. Le escribí de inmediato a mi mamá para pedirle una transferencia de dos mil pesos, pero ella estaba de camino a su trabajo en la moto, así que decidí llamar a mi hermano, pero no obtuve respuesta. Mi último recurso fue escribirle a Lorena “Mi Lore, ¿te puedo pedir un fa enorme?, ¿abusar de tu confianza? Es que dejé la billetera y estoy en el Wheels, pero solo tengo 2500 en Nequi ¿Tú me puedes prestar dos mil pesos por Nequi y te los paso mañana? Porfis. Me embalé, y ni mi mamá ni mi hermano me responden” Lorena me dio la respuesta que más temía “No tengo Nequi”, empezaba a preocuparme cuando recibí su siguiente mensaje “Pero espera, ya te conseguí”, al instante recibí la notificación de que un Juan Daniel Rodríguez me había transferido 2.500 pesos. Le agradecí a Lorena y le pedí que agradeciera de mi parte al desconocido. Pagué mi transporte, y me apresuré para llegar a las 7:10 al salón de clases. Tan pronto me senté, el profesor llamó lista y preguntó quiénes iban a ofrecer su bitácora para ser leída frente a la clase. Una chica se ofreció y yo levanté también mi mano sin dudarlo, estaba satisfecha con mi segunda bitácora.Leímos el texto de la chica, la narración tenía un buen ritmo y estaba bien escrita, sin embargo, era reducida, pues se limitaba a describir los sucesos y conceptos de la clase sin escalar por completo el nivel intertextual. En un momento, el profesor interrumpió la lectura para darnos un consejo de redacción que, creo, yo desconocía -La expresión “entre más” es muy informal, evítenla cuando estén trabajando en un texto formal, pueden reemplazarla por “cuanto más” y sonará mucho mejor-, en realidad, sonó como algo que ya estaba en algún lugar de mi mente, pero de lo que no había sido consciente hasta ese momento. Aquel sentimiento sería un presagio de la sensación que experimentaría a lo largo de toda la clase. A continuación, mis compañeros leyeron mi bitácora. Deseé profundamente que la leyeran con más detenimiento y entonación, pero la distancia entre sus ojos y el tablero hacía imposible mi deseo. Todos se enteraron un poco de mi vida personal y de mi visión como comunicadora, al fin y al cabo, había derramado mucho de mí al escribir ese texto. Al terminar la lectura, el profesor le preguntó a mis compañeros qué opinaban acerca de mi escrito. Una chica, cuyo rostro asigno al nombre de Tatiana, respondió “Que mi bitácora no es nada comparada con esa”, el profesor se emocionó por la respuesta de mi compañera y yo me sentí realizada “¿Saben qué es la UFC?”, preguntó él. Mi compañero Christian, a quien conocí en el grupo representativo de Taekwondo, respondió que se trataba de la mayor empresa de artes marciales del mundo, “Esto que acaba de suceder es un método de aprendizaje en las artes marciales”, dijo el profesor para explicarnos que, según la filosofía del deportista Frank Shamrock, para aprender una nueva habilidad, se debía competir con alguien con más experiencia, luego con alguien en el mismo nivel de capacidad, y por último con alguien con menos experiencia. De modo que, con la presentación de mi bitácora, el profesor había logrado su objetivo de retar a mis compañeros a explotar su máximo potencial. Sus palabras no solo me hicieron sentir satisfecha con mi trabajo,sino que terminaron por retarme a mantener la vara alta que yo misma me impuse. Ahora bien, ya que me sentí tan aludida, quise investigar más acerca del particular método de aprendizaje, y concluí una vez más que las relaciones interpersonales definen, no solo nuestro carácter, sino también nuestras habilidades. Resulta que el método consiste en permitirse ser retado e instruido por alguien con habilidades superiores con la intención de aprender de esa persona, luego también enseñar lo que conocemos a aquellos que tienen menos experiencia y, por último, rodearnos de personas con capacidades similares para que puedan acompañarnos en nuestro proceso de aprendizaje (1). Una vez oí que somos el resultado de las 5 personas con las que más tiempo pasamos, y creo haber descubierto ahora una excelente forma de elegir ese grupo, pues sí que estoy de acuerdo con que nuestras relaciones interpersonales nos definen, y siempre me ha gustado rodearme de personas que admiro. Sin embargo, ahora sé qué posición tomar ante aquellos que tienen mis mismas facultades y ante aquellos a quienes les puedo ayudar; parece que una actitud de servicio es la clave del aprendizaje, al caminar al mismo ritmo que alguien, puedo ser apoyo y recibir motivación, y cuando decido enseñar a otro, aprendo aún más y afianzo mis conocimientos. Con que de ahí el hecho de que me gustara tanto explicar cosas a mis compañeras antes de presentar los exámenes en el colegio y resultara tan efectivo para obtener una buena calificación. En definitiva, rodearnos de personas exitosas no nos hará menos, sino que nos hará crecer, pues, inconscientemente, seguiremos su ejemplo. Y buscar genuinamente el aprendizaje de otro, nos hará crecer aún más. El grupo de personas que nos rodee, no solo definirá quiénes somos, sino también qué sabemos “Rodéate de gente que tiene algo de valor para compartir contigo. Su impacto continuará teniendo un efecto significativo en tu vida una vez que se hayan ido.” (2) Jim Rohn, el reconocido orador de aquella frase de las cinco personas, supo definir perfectamente el tipo de amistades que he decidido tener en mi vida, y qué lindo que una clase me lleve a tomar decisiones tan trascendentales. Una vez sellada mi bitácora con un like y un gif del señor Miyagi, empezamos a abordar el grueso de la clase. “En la investigación social, existen dos enfoques”, dijo el profesor dibujando una tabla comparativa en el tablero. A continuación, nos pidió que hiciésemos grupos e indagaremos en internet acerca de la diferencia entre una investigación de tipo cualitativa y una cuantitativa. Pasados unos minutos, un representante de cada equipo pasó al tablero a escribir una diferencia en la tabla.Componentes como lo números, las estadísticas, la precisión, el enfoque en el resultado, la objetividad y la comprobación de hipótesis fueron los que describieron al análisis cuantitativo en el tablero, mientras que, por el otro lado, las palabras, la comprensión de experiencias, el enfoque puesto en el proceso, la subjetividad y el cómo, fueron los elementos que destacaron mis compañeros en el análisis cualitativo. Yo, por mi parte, escribí acerca de la comprobación de hipótesis a partir de datos en el análisis cuantitativo y el análisis de experiencias a partir de narrativas del análisis cualitativo (el profesor, una vez más, quedó encantado con mi letra y repitió múltiples veces que era muy linda, “de tanto hacer planas, profe”, le dije finalmente “me va a tocar ponerle a hacer planas a mi hijo”, respondió él). De este modo, la tabla resultante lucía algo así: Cuantitativo Cualitativo Está orientado al resultado Está orientado al proceso ¿Qué?, ¿cuántos? ¿Cómo?, ¿por qué? Encuestas cerradas para brindar precisión. Entrevistas sujetas a interpretación. Riqueza interpretativa. Comprobar hipótesis a partir de datos Comprender experiencias a partir de narrativas. El investigador mantiene la distancia, no se involucra. (Esto lo traduzco a objetividad) El investigador se involucra. (Es subjetivo en su análisis) Conjunto estadísticamente representativo de la población total. Casos individuales representativos por cualidades (sugestivos) “Supongamos que yo hago un estudio y descubro que 9 de cada 10 niñas de Comunicación en La Sabana son infieles” dijo el profesor, deseando que ninguna niña se sintiera ofendida por el llamativo imaginario, “Ese sería el resultado de mi análisis cualitativo, pero en el momento en el que yo decida descubrir el porqué de la situación, entrevistar a las jóvenes y entender cómo es que se genera éste escenario, estaré haciendo un análisis cualitativo”. Me pareció un gran ejemplo, e imaginé múltiples escenarios similares. Hablamos entonces acerca de la diferencia entre las encuestas y los estudios longitudinales “Una encuesta es una fotografía del aquí y del ahora, mientras que un estudio longitudinal analiza la tendencia” Recordé entonces algo que leí en Introducción a la Economía Colombiana de Mauricio Cárdenas acerca de la movilidad social, la lectura hacía una comparación que me resultó preciosa como estudiante del audiovisual, decía que no era coherente ver la situación económica de una persona a partir de la fotografía de un momento de su vida, pues las vidas de las personas son como películas, y pausar la película, ver un fotograma y decidir a partir de éste único frame "esta persona es pobre" es ignorar el resto de su vida y no ver la película, pues la situación económica de las personas siempre tiende a cambiar (3). Desconocía los estudios longitudinales, de modo que me alegró saber que sí había una forma de ver y estudiar la película completa. Ahora, como llevándome de vuelta a mi clase de Escritura III, el profesor añadió que lo cuantitativo tiende a ser deductivo, es decir, que parte de lo particular a lo general, mientras que un análisis cualitativo es inductivo, va de lo general a lo particular. Esto hace mucho sentido en términos de encuestas, tomar múltiples respuestas particulares y reunir una conclusión general de datos es la labor de un análisis cuantitativo, mientras que un análisis cualitativo partiría de la generalidad de los datos para abordar cada caso particular y estudiarlo. En los videos recomendados del profesor acerca de los análisis cuantitativos y cualitativos, llegué a una conclusión similar, pues en éste se afirmaba que es posible recoger material cualitativo para codificarlo de forma cuantitativa; como las preguntas de una encuesta, podemos pedir a alguien describir su vida y describir luego el número de ideas expresadas, cuántas son positivas o negativas, qué tipo de palabras se usaron, etc. Con esto en mente, pude dejar descansar por un momento a mi pasión por las narrativas y dí valor a los análisis cuantitativos, pues pude ver cómo sólo a través de ellos es posible un desarrollo teórico más avanzado, siendo éstos los que permiten analizar relaciones complejas entre variables y contrastar hipótesis. Finalmente, vimos un video de Juegos Mentales en el que una mujer era sometida a un experimento social. La jóven cambiaba su comportamiento para no desencajar entre las personas que la rodeaban, de modo que se ponía de pie cada vez que escuchaba un beep agudo porque los demás así lo hacían. Al final de la prueba, la mujer quedó sola y empezó a replicar ese mismo comportamiento en los nuevos integrantes del grupo. Al final del video, el profesor nos preguntó qué tipo de análisis era ese, muchos dudamos, algunos dijeron que se trataba de un estudio cualitativo, pero el profesor nos corrigió al instante. Se trataba de un análisis cuantitativo pues era objetivo, se basaba en datos, y estaba orientado al resultado y la comprobación de una hipótesis. Pero lo que más destacó el profesor fue que se trataba de un experimento, “en un experimento, yo no me involucro, mas puedo manejar las variables y medir todo”, de este modo, siempre los experimentos son recolección de datos y por tanto investigaciones cuantitativas. El video y su conclusión cambiaron mi perspectiva, pues, en mi análisis estricto, había relacionado los análisis cuantitativos exclusivamente con cifras, sin embargo, al ver además el video recomendado tras la clase, descubrí que existen diferentes tipos de variables que un análisis cuantitativo puede abordar; están las nominales, como el sexo de una persona; las ordinales, que se encargan de ordenar los objetos de estudio; y las puramente cuantitativas. Así, terminé la clase con un cambio de perspectiva frente a los dos enfoques de la investigación social y, como parece que empieza a ser costumbre, también una gran reflexión para mi vida personal acerca del aprendizaje y mis relaciones interpersonales. Referencias: https://www.linkedin.com/pulse/el-sistema-shamrock-para-dominar-una-nueva-habilidad-aldrin-vel%C3%A1zquez/?originalSubdomain=es https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-jim-rohn Cárdenas, Mauricio. Introducción a la economía colombiana. Alpha Editorial, 2020.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Segunda Sesión

Quinta Sesión

Sexta Sesión