Séptima Sesión

Martes 5 de Marzo de 2024.
Clase de Investigación Social, Universidad de La Sabana.
Séptima Sesión: Los alcances y objetivos de un estudio y la ética de investigación social en mi vida personal.

Si se trataba de desarrollar un poco mi capacidad sentipensante, logré el objetivo. Hasta el momento, mis clases de investigación social han sido impregnadas de una particular carga emocional que parece renovarse cada lunes, y siento que, para este punto, con mis bitácoras, el profesor ha terminado por ser testigo de mi “desarrollo de personaje” de principio a fin. Así que esta vez me gustaría registrar las conclusiones que saqué de mi historia personal, pues me sorprende su relación con lo que he aprendido en clase.

Aquel 4 de marzo no falló en seguir el agitado ritmo emocional de los lunes, de hecho, creo que esta fecha en particular quedará grabada en mi mente como un punto de giro vital en mi historia de vida. Ese día, tras un mes saliendo, nos dimos cuenta de que estábamos adelantándonos a muchas cosas; él ya me veía como su futura esposa, todos sus planes y metas me incluían, y yo, a pesar de saber que su ritmo era poco prudente, no me había atrevido a decir nada, las mariposas de mi estómago subían hasta mi garganta y me asfixiaban hasta dejarme muda. 

Finalmente, él dijo lo que yo no pude decir, y nuestra charla concluyó en que lo mejor era volver a ser amigos, sin intenciones de por medio para poder conocernos realmente el uno al otro, como debió ser desde un inicio. Un intento de desamor me inundó el alma, pues, en lo más profundo, presentía lo que terminó sucediendo esos días; un silencio incómodo acompañado de evasión. A pesar de que fuimos prudentes y no pasamos ningún límite físico, fue, oficialmente, mi primera desilusión amorosa. 

“Es bueno que pases por ésto, es parte de aprender a sentir, y los seres humanos sentimos. De no ser por situaciones así, la vida sería monótona, prácticamente estaríamos muertos”, me dijo Pao, mi ex-asesora, unos días después. La frase “aprender a sentir” quedó dando vueltas en mi mente, quién diría que algo así se aprende. Pensé que sabía sentir, pero conocí una parte de mí que no conocía y ahora soy consciente de ella. 

Pao me dijo también, al ver mi rostro de desilusión, que intentara comprender la situación por la que pasaba él; “a veces esperamos que las personas actúen de cierta forma, porque para nosotros es como debería ser. Pero no podemos pretender tener control sobre eso, porque todos pensamos diferente y guíamos nuestras acciones de forma diferente, tienes que soltar el control”. Escuchar sus palabras me dio escalofríos, me pareció escuchar la voz del Espíritu Santo susurrándome al oído, pues esa misma mañana, la lectura de mi libro devocional “Incendiario” (de Itiel Arroyo) llevaba el mismo título: “Suelta el control” (1). Allí, Itiel se refería al perfeccionismo como la máxima expresión del afán por el control, una conducta que termina en ansiedad y es alimentada por el orgullo, pues, al fin y al cabo, surge del deseo de que las cosas se hagan “a mi manera”. 

Entonces entendí que mi gran carga emocional era causada, principalmente, por mi orgullo y mi falta de empatía. “Hay cosas como esta que solo se aprenden en la práctica” me dijo otra amiga, y así fue; tuve que aprender, en la práctica, que los individuos vivimos realidades diferentes, tenemos un carácter distinto, vemos la vida de formas particulares y nuestra conducta está diseñada de formas diversas, así que, por más similares que parezcan ser dos personas y sus formas de ver el mundo, pueden llegar a actuar de maneras opuestas ante una misma situación (¡cómo me sabe fenomenología esta última frase!). Tratando de entenderlo a él, caí en cuenta de que tendré que aplicar este ejercicio múltiples veces, y no solo en mi vida personal, sino también como investigadora, pues, solo conociendo profundamente el contexto de las personas, podré llegar a comprender su forma de actuar, y solo despojándome de mi orgullo podré aprender a sentir como siente aquel grupo al cual esté investigando.

Ahora bien, con estas reflexiones apenas brotando y con mi herida reciente, el martes empezaba como una mezcla de paz y amargura. Lo primero en el itinerario de la clase era, como es costumbre, leer las bitácoras de mis compañeros. A pesar de que mi garganta no estaba en sus mejores condiciones, me ofrecí a leer para poder concentrarme, mas no había alcanzado a terminar de pronunciar el encabezado cuando el profe intervino; “acostúmbrense a hacer títulos más largos”, nos dijo, aclarando que el título de una investigación debe tener alrededor de doce palabras, pues debe ser diciente respecto al contenido. 

En su bitácora, Juan Esteban mencionó que escribir había mejorado sus hábitos de vida y que su mente parecía organizarse mejor. Enfatizando en esa afirmación, el profe nos pidió buscar acerca de la ley de Kidlin; “Si escribes el problema claramente, el asunto está medio resuelto", es lo que afirma dicha ley. Había escuchado esto antes en mi clase de producción ejecutiva, pero en esa ocasión, la profesora había utilizado la frase para ayudarnos a diferenciar entre hechos (no solucionables) y problemas (cosas que se pueden resolver). Parece ser entonces que escribir es clave para identificar problemas…Para “resolver” la vida. Definitivamente, comparto la sensación de mi compañero, escribir siempre me ha ayudado a organizar las ideas, y hacer cartas a mi creador ha sido esencial para descargar en él mi corazón y comprenderme a mí misma, tener perspectiva y descubrir quién quiero ser. 

Finalizando la lectura, el profe nos hizo saber cuánto le gustaba que registráramos nuestras emociones en las bitácoras “hay profes que parecen estar en contra de los seres sentipensantes, e insisten en que hay que acabarles la muletilla del yo siento que…. Dicen que los estudiantes deberían afirmar y no sentir ¡Pero sí!, ¡hay que sentir!, por eso me emociona cuando describen cómo se sienten en la clase”. Escucharlo afirmar eso me llenó de confianza para escribir toda la primera parte de esta bitácora, a pesar de lo mucho que se pudiera extender.

Tras la introducción de la clase, dos estudiantes, Daniel y Carolina, pasaron al frente para exponernos los múltiples objetivos que puede haber en una investigación. En su presentación, definieron el objetivo de investigación como la respuesta a “¿Qué espera lograr el investigador?” en forma de declaración clara y específica. Dicha declaración (objetivo de investigación) debe cumplir, además, con tres características; dar guía y dirección, a fin de que el investigador no se disperse, tener un enfoque y delimitación claros, y debe poder ser evaluable y medible. 

Según lo expuesto, los objetivos de investigación pueden ser de dos tipos: Generales o específicos. Mientras los objetivos generales describen de manera global la intención del proyecto, los objetivos específicos involucran el seguimiento de acciones específicas para su consecución. Ahora bien, mis compañeros explicaron que, para la redacción de estos objetivos, existen reglas útiles que debemos tener en cuenta:

El objetivo debe estar redactado en tercera persona y a modo impersonal, no es adecuado decir “yo investigaré”, sino “se investigará”.
Se debe ser muy directo; hay que evitar el uso de palabras innecesarias.
La acción a realizar debe estar clara, para esto, se hace uso de verbos.
Debe haber una delimitación del tema para evitar ambigüedad y dispersión.
El objetivo debe ser realista y medible.

Así, la forma adecuada de redactar un objetivo se puede sintetizar en la siguiente suma:

Verbo + Qué + Cómo + Para Qué

Para tener más claridad al momento de decidir qué verbo utilizar, es vital remitirnos a la Taxonomía de Bloom, una clasificación de los verbos que son útiles para las investigaciones. Dichos verbos son aquellos relacionados con acciones como: Conocer, comprender, aplicar, analizar, sintetizar y evaluar.

Una vez conocimos los tipos de objetivos y las reglas para redactarlos, mis compañeros nos presentaron dos métodos de redacción de objetivos. El primero, fue el SMART, un método que, a pesar de haber nacido en el ámbito empresarial, resulta supremamente útil para la redacción de objetivos en las investigaciones. La palabra SMART es un acrónimo que reúne las características que debería tener el objetivo: Ser específico (Specific), para evitar generalidades (incluír el qué cuándo, dónde y por qué); medible (Measurable), para conocer los resultados de la investigación a través de números; alcanzable (Achievable), para no ir tras imposibilidades; relevante (Relevant), a fin de que se relacione con los objetivos más amplios; y temporal (Time-bound), de modo que se alcance en un lapso de tiempo determinado. 

“El que mucho abarca, poco aprieta” dijo mi profe en relación con estos puntos, “cuando redacten un objetivo, redúzcanlo”, esto lo sugirió para que tuviéramos en cuenta que es necesario delimitar la investigación para poder enfocarse en el tema estudiado y no terminar divagando entre las vertientes. 

Luego de compartir algunas ventajas y desventajas del método SMART, Juan Daniel y Carolina nos hablaron del método PICOT. Este segundo método, proveniente del campo de la medicina, es útil para formular preguntas específicas y estructuradas, sus siglas se traducen en: Paciente, ¿quién es mi objeto de estudio?; intervención, ¿cuál es la intervención que se está realizando?; comparación, ¿hay una intervención alternativa que se esté planteando?; resultado (outcome), ¿cuál es el resultado que se espera medir o evaluar?; y la última sigla (T), así como en el método SMART, se refiere al tiempo con el que se cuenta para la realización del objetivo.

Las ventajas de este segundo método son su potencial para obtener respuestas claves y medibles, y la facilidad que brinda en la medición objetiva de los resultados, sin embargo, al igual que el método SMART, puede ser demasiado rígido para preguntas de investigación cualitativa, pues se centra en evaluar intervenciones, pero no puede abordar de forma completa las relaciones causales complejas.

Al final de su presentación, mis compañeros nos invitaron a jugar Kahoot! y competir por dos premios. Las preguntas del juego eran sencillas, así que ganaron las estudiantes más veloces. 

Por último, Juan Esteban y Luciana pasaron al frente de la clase para explicar el último tema de la sesión: Los alcances de la investigación. Mis compañeros nos hicieron saber que, solo conociendo hasta dónde queremos llevar nuestra investigación, podremos elegir adecuadamente el método de estudio. Dichos métodos de estudio están relacionados en forma de proceso, pues “Una buena investigación, da pie para más investigación” y, como dijo mi profesor, “una buena investigación, antes que respuestas, genera más dudas y amplía el panorama”. De modo que es posible seguir abordando una misma investigación a partir de diferentes métodos para ampliar los alcances de la misma, estos métodos son:

Método de alcance exploratorio: Se emplea para examinar un tema poco estudiado, determinar tendencias, identificar áreas y ambientes, y dar a conocer contextos, situaciones de estudio y relaciones potenciales entre variables. Este alcance puede establecer el tono para investigaciones más detalladas. 

Alcance Descriptivo: Busca especificar propiedades y características importantes de personas, procesos, grupos, objetos y comunidades. Su objetivo es describir tendencias, mas no relacionarlas, pues se encarga únicamente de medir o reunir información.

Alcance correlacional: Asocia los conceptos y variables, es decir, encuentra relaciones entre los mismos y busca entender cómo se comporta una variable en relación con otra. Estas relaciones entre variables pueden ser positivas o negativas, es decir; si una variable y la otra a la cual se relaciona son positivas, su relación es positiva, mientras que, cuando una variable es positiva y la variable a la cual está relacionada es negativa, la relación es negativa. Este alcance pretende responder a preguntas de investigación y da bases para predecir o medir con mayor exactitud los resultados. Sin embargo, existe un riesgo en este alcance, y es el de obtener correlaciones espurias, es decir, falsas.

El término de correlaciones espurias resonó en mi mente hasta remitirme a mi tercer semestre en la universidad, a la clase de Escritura III. Una de mis sesiones favoritas fue aquella en la que hablamos de los tipos de falacias, y recuerdo bien que una de ellas es la de falsa causa o post hoc, ergo, propter hoc, en esta falacia, se le atribuye incorrectamente una relación de causalidad a dos variables. Pude ver entonces que las correlaciones espurias son precisamente la ejecución accidental de este tipo de falacia, pues, si la investigación no cuenta con las variables suficientes para comprobar que una variable (o argumento) no está relacionada con otra, se puede llegar a establecer relaciones que en realidad son solo coincidenciales y/o implican otras variables que no se han tenido en cuenta. Ahora bien, esta falacia también puede llegar a presentarse, y aún con más fuerza, en el siguiente alcance:

Alcance Explicativo: Describe una causalidad. Determina las causas de los fenómenos y genera un sentido de entendimiento. Va más allá de la descripción de los conceptos e intenta explicarlos. Las investigaciones realizadas con este tipo de alcance tienen una mayor estructuración.

Una vez identificados los alcances, mis compañeros aclararon que la investigación exploratoria antecede a las demás, ya que sienta las bases para investigar un tema predominantemente desconocido. Sin embargo, para conocer bajo qué tipo de alcance es posible iniciar una investigación, es necesario tener en cuenta dos factores: El conocimiento actual de la temática, revelado por la bibliografía, y la perspectiva que quiera dar el investigador a su estudio. “A esto se refiere el estado del arte” dijo mi profesor refiriéndose al primer factor; el estado del arte es un método en el cual se realiza una revisión del material bibliográfico relacionado a un tema específico para identificar el estado de investigación de dicho tema, es decir, que tanto se ha estudiado y se conoce respecto al mismo.

Al finalizar su exposición, Luciana y Juan Esteban hicieron una dinámica de evaluación a través de Nearpod y premiaron a los ganadores del juego con huevitos de chocolate, se me hizo agua la boca al ver tan delicioso premio y deseé haber sido más veloz en mis respuestas para poder probarlo. Para este punto de la clase, había bebido la totalidad del agua en mi frasco de un litro de capacidad, así que mi cuerpo me pedía salir corriendo, pero no podía hacerle caso, debía primero realizar el quiz que tenía preparado mi profe. Además, mi deseo de dulce seguía latente y escuché al profesor decir que él también tenía un premio para aquel que quedara en el primer puesto del Quizzis. 

Maria Lorena y yo hicimos un gran equipo y respondimos casi todas las preguntas correctamente, solo nos equivocamos en una y la página nos dio la oportunidad de corregir nuestra respuesta, sin embargo, al intentar corregirla, me invadió el afán, y en lo que Lorena señaló una respuesta, yo me apresuré a darle click sin escuchar sus palabras “esa ya sabemos que no es”. Me frustré por actuar de forma acelerada, pero ví nuestros nombres encabezando el podio en la pantalla y me llené de alegría. Esperé, conteniendo mis ganas de ir al baño, para ver el veredicto final. Desafortunadamente, la espera fue en vano, pues, aunque nosotras habíamos terminado primero con la misma cantidad de respuestas correctas, de algún modo, dos de mis compañeros habían tomado nuestro lugar en la lista.

Entonces, el profesor entregó el premio y se dispuso a mostrarnos un video de “El test del Malvavisco” de Walter Mischel. Por fortuna, yo ya había visto antes el video, no recuerdo bien si en un programa de televisión o en alguna clase, pero sé que fue para hablar del autocontrol y el ejercicio de la voluntad como clave del éxito. Aproveché entonces para dejar de tener que ejercer el autocontrol con mi vejiga y salí al baño. Al volver, el profe puso otro video de un grupo de niños que debía también hacer uso de su dominio propio para no tocar la máquina de dulces frente a ellos. El resultado del experimento fue tan fascinante como gracioso, una niña había girado la perilla de la máquina y todos los dulces se había regado por el suelo, entonces, los demás niños corrieron, gritaron, se escondieron, lloraron, hicieron fiesta, e incluso algunos, la recriminaron mientras ella lloraba sintiéndose miserablemente culpable.

En esta bitácora, el profesor nos pidió redactar, utilizando el método S.M.A.R.T y P.I.C.O.T, los objetivos de investigación de los experimentos realizados en los videos. Para ésto, podíamos hacer uso de la inteligencia artificial, así que, tras indagar un poco acerca de cómo plantar un buen promt, pasé a saludar a mi amigo Chat GPT, al que con mucho cariño llamo “sapo mentiroso” por su tendencia a inventar información falsa (cabe aclarar que lo hago con cariño, pues, a pesar de su mitomanía y a veces extraña redacción, me ha sido sumamente útil para hacer lluvia de ideas y activar mi creatividad). El prompt que redacté para el objetivo S.M.A.R.T de mi amigo sapo mentiroso, fue el siguiente (Figura 1):

Figura 1
Promt para Chat GPT
Nota. Se le pidió a la inteligencia artificial redactar un objetivo S.M.A.R.T. para el video visto en clase. 

Su respuesta fue, en mi opinión, satisfactoria:

Objetivo de Investigación:

Evaluar la relación entre la capacidad de demorar la gratificación en niños de edad preescolar, medida a través de su desempeño en el "Experimento del Malvavisco" de Walter Mischel, y el desarrollo posterior de habilidades cognitivas, emocionales y sociales. El propósito de este estudio es examinar cómo la capacidad de resistir la tentación de consumir el malvavisco inicial, utilizando el verbo "evaluar" que se encuentra en la Taxonomía de Bloom, se relaciona con el rendimiento académico, la estabilidad emocional y las habilidades sociales en la niñez y la adolescencia. Además, este objetivo se alinea con el método S.M.A.R.T., ya que es específico (relacionado con la demora de gratificación), medible (a través del desempeño en el Experimento del Malvavisco y las mediciones posteriores), alcanzable (se puede evaluar mediante observaciones y pruebas), relevante (explora la conexión entre la demora de gratificación y el desarrollo integral del niño), y tiene un límite temporal (seguimiento a lo largo de la niñez y adolescencia).

Este estudio adoptará un enfoque cuantitativo, ya que se emplearán medidas objetivas y cuantificables del desempeño en el Experimento del Malvavisco y se recopilarán datos numéricos para evaluar las correlaciones con el desarrollo posterior. Asimismo, se realizará un análisis correlacional para examinar las relaciones entre la capacidad de demorar la gratificación y las variables de interés, lo que permitirá establecer patrones y asociaciones significativas. Este enfoque se clasifica como explicativo, ya que busca identificar las relaciones causales entre la demora de gratificación en la infancia y los resultados a lo largo del tiempo, brindando una comprensión más profunda de los mecanismos subyacentes.

A pesar de que, definitivamente, modificaría su respuesta antes de incluirla en el primer capítulo de un texto investigativo, me pareció bastante completa, pues logró reunir las características que aborda Esther Morales en su video “Alcance de la Investigación: ¿Cómo elaborar una Tesis” (2). Entre dichas características se encuentra la descripción de la profundidad y el enfoque del tema estudiado, además de la identificación del tipo de variables con las que se cuenta en la investigación. Chat GPT logró también, con su uso del método S.M.A.R.T., y definir las limitaciones temporales del estudio, a pesar de no haber identificado tan claramente las limitaciones espaciales y conceptuales del mismo. Además, acertó en clasificar la investigación como cuantitativa por su carácter de experimento con medidas objetivas y cuantificables.
Una vez obtenido este primer objetivo, repetí el ejercicio con el mismo prompt, pero reemplazando el método S.M.A.R.T por el P.I.C.O.T. Y la respuesta de Chat GPT fue la siguiente:

Objetivo de Investigación:

Determinar si la demora de gratificación en niños de edad preescolar, medida a través del desempeño en el "Experimento del Malvavisco" de Walter Mischel (Población), influye en el desarrollo posterior de habilidades cognitivas, emocionales y sociales (Intervención/Exposición), comparando los resultados entre aquellos que resistieron la tentación y esperaron el segundo malvavisco con aquellos que no lo hicieron (Comparación). El propósito de este estudio es analizar cómo la capacidad de resistir la tentación en el contexto del experimento, utilizando el verbo "determinar" que se encuentra en la Taxonomía de Bloom, se asocia con el rendimiento académico, la estabilidad emocional y las habilidades sociales en la niñez y la adolescencia (Resultados). Este objetivo sigue el método P.I.C.O.T., ya que se especifica la Población, se describe la Intervención/Exposición, se establece una Comparación y se identifican los Resultados esperados.

Este estudio adoptará un enfoque cuantitativo, ya que se utilizarán medidas objetivas y cuantificables del desempeño en el Experimento del Malvavisco, y se recopilarán datos numéricos para evaluar las correlaciones con el desarrollo posterior. Asimismo, se realizará un análisis correlacional para examinar las relaciones entre la capacidad de demorar la gratificación y las variables de interés, permitiendo identificar patrones y asociaciones significativas. Este enfoque se clasifica como explicativo, ya que busca identificar las relaciones causales entre la demora de gratificación en la infancia y los resultados a lo largo del tiempo, proporcionando una comprensión más profunda de los mecanismos subyacentes.

Una muy buena respuesta, pero si algo me llamó la atención fue el hecho de que Chat GPT mencionó que se realizaría “un análisis correlacional para examinar las relaciones entre la capacidad de demorar la gratificación y las variables de interés”, para luego aclarar que el enfoque se clasificaba como explicativo al identificar “las relaciones causales entre la demora de gratificación en la infancia y los resultados a lo largo del tiempo, proporcionando una comprensión más profunda de los mecanismos subyacentes”. Esto es muestra de la conexión que existe entre los tipos de alcance de investigación como un proceso, según lo explica Hernández Sampieri en su libro “Metodología de la investigación” (3), dado que, del alcance exploratorio, se desprende el descriptivo, del descriptivo el correlacional y del correlacional el explicativo, siendo este último el mayor grado de complejidad de una investigación. 

Antes de continuar con los objetivos del siguiente experimento, me gustaría dejar registrado el hecho de que, desde el martes pasado, estoy a la espera de que pasen 20 años para que un grupo de estudiantes de la universidad Manuela Beltrán de a conocer los resultados del experimento que, según nos contó mi profe, hizo basándose en el Test del Malvavisco pero contando con niños de diferentes estratos sociales para hacer luego un seguimiento de sus vidas como adultos. Tengo la esperanza de llevarme alguna sorpresa con los resultados.

Ahora sí, para la redacción de los objetivos del segundo experimento, utilicé el mismo promt cambiando la descripción del experimento, y como volví a cargar la página, tuve que darle a Chat GPT un ejemplo de la respuesta que me gustó (Figura 2):

Figura 2
Segundo prompt para Chat GPT.
Nota. Se le pidió a la inteligencia artificial redactar un objetivo S.M.A.R.T. para el segundo video visto en clase, incluyendo, en esta ocasión, un ejemplo de redacción satisfactoria.

Con el ejemplo brindado, las especificaciones y el rol que le asigné, Chat GPT hizo un buen trabajo:

Objetivo de Investigación:

Evaluar si la capacidad de demorar la gratificación en niños en edad preescolar, medida mediante su comportamiento frente a una máquina de dulces en un entorno sin supervisión adulta, influye en el desarrollo posterior de la autodisciplina, la autorregulación emocional y la toma de decisiones (Población). Este estudio empleará el método S.M.A.R.T., utilizando el verbo "evaluar" que se encuentra en la Taxonomía de Bloom, para determinar cómo la exposición a una situación de tentación sin supervisión adulta afecta el comportamiento de los niños (¿Qué?). Se observará el comportamiento de los niños frente a la máquina de dulces y se registrarán los tiempos de espera antes de tocarla o acceder a los dulces (¿Cómo?). El propósito de este estudio es comprender cómo la capacidad de resistir la tentación en un entorno no supervisado se relaciona con el desarrollo de habilidades de autocontrol y toma de decisiones en la infancia y más adelante en la vida (¿Para qué?).

Este estudio se realizará utilizando un enfoque cuantitativo para recopilar datos objetivos sobre el tiempo de espera de los niños antes de tocar la máquina de dulces. Además, se llevará a cabo un análisis descriptivo para examinar las diferencias en el tiempo de espera entre los niños que resistieron la tentación y aquellos que no lo hicieron. Esta investigación se clasifica como exploratoria, ya que busca comprender cómo la situación experimental influye en el comportamiento de los niños en ausencia de adultos, proporcionando una base para investigaciones futuras sobre la importancia del entorno en el desarrollo del autocontrol y la toma de decisiones en la infancia.


Y también lo hizo con el método P.I.C.O.T:

Objetivo de Investigación:

En niños en edad preescolar expuestos a una máquina de dulces en un entorno sin supervisión adulta, evaluar si la capacidad de demorar la gratificación (Población) influye en el desarrollo de la autodisciplina, la autorregulación emocional y la toma de decisiones (Intervención/Exposición). Empleando el método P.I.C.O.T., se utilizará el verbo "evaluar" de la Taxonomía de Bloom para determinar cómo la exposición a una situación de tentación sin supervisión adulta afecta el comportamiento de los niños (¿Qué?). Se medirá el tiempo de espera antes de tocar la máquina de dulces como indicador de la capacidad de demorar la gratificación (¿Cómo?). El propósito de este estudio es comprender cómo la resistencia a la tentación en un entorno no supervisado se relaciona con el desarrollo de habilidades de autocontrol y toma de decisiones en la infancia y más adelante en la vida (¿Para qué?).

Este estudio adoptará un enfoque cuantitativo para recopilar datos objetivos sobre el tiempo de espera de los niños antes de tocar la máquina de dulces. Se realizará un análisis comparativo entre los niños que resistieron la tentación y aquellos que no lo hicieron, utilizando pruebas estadísticas para evaluar las diferencias significativas. La investigación se clasificará como descriptiva, ya que busca proporcionar una comprensión detallada del comportamiento de los niños en un entorno sin supervisión adulta y su relación con la capacidad de demorar la gratificación. Este enfoque exploratorio permitirá identificar patrones y tendencias que puedan guiar investigaciones futuras sobre la influencia del entorno en el desarrollo del autocontrol y la toma de decisiones en la infancia.


En esta ocasión, Chat GPT cometió un gran error, el cual explicaré con algo que identifico en todos los objetivos, y es la posibilidad que hay de extraer de ellos una hipótesis que enmarca el tipo de alcance de la investigación, como lo expone el canal educativo Massarik en su video “Cómo hacer estudio descriptivo: Alcance de una Investigación” (4). En este último objetivo, por ejemplo, la frase “proporcionar una comprensión detallada del comportamiento de los niños en un entorno sin supervisión adulta y su relación con la capacidad de demorar la gratificación” se puede transformar en la hipótesis: “La capacidad de los niños de demorar la gratificación se relaciona con la supervisión adulta y puede variar en ausencia de esta”, y es aquí donde se hace evidente el problema, Chat GPT plantea un objetivo claramente correlacional, pues incluye en él dos variables y su relación, pero afirma que se trata de una investigación descriptiva, cuando ésta última nunca relaciona las variables. Si se tratara de una investigación descriptiva, la hipótesis incluiría únicamente una variable, pero no es así. 

Con todo esto, la clase terminó saciando, no mi apetito de dulce, pero sí mi deseo por subir mi estado de ánimo y conocer nuevos conceptos claves y herramientas que faciliten el nuevo rol de investigadores en el que nos está empoderando mi profe.


Referencias 

Arroyo, Itiel. Incendiario: 40 días para Consumir Tu Apatía y Vivir Intensamente. Vida Publishers, 2022.

Morales, Esther. “Alcance de la Investigación: Cómo Elaborar Una Tésis.” Youtube: LaProfe Esther, 26 Agosto 2017, https://www.youtube.com/watch?v=A8SQ1SO8HUA&t=358s.

Chura Sanchez, Jimmy David. “Definición del Alcance de la Investigación Cuantitativa Hernández Sampieri.” Youtube, 25 Octubre 2017, https://www.youtube.com/watch?v=PXiqQC981GE&t=14s.

Massarik. “Cómo hacer ESTUDIO DESCRIPTIVO | ALCANCE DE UNA INVESTIGACIÓN.” Youtube, 26 Diciembre 2018, https://www.youtube.com/watch?v=CSShGhSHcn4&t=636s. 





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